Páginas web en España hechas para vender
Cuando rehacemos una web miramos tres números: velocidad, contactos y ventas. Si no mejoran, el trabajo no está terminado.
Más de 200 clientes confían en nosotros.
En medicina estética el paciente busca resultados naturales y alguien de confianza, y la ley vigila cada palabra de tu publicidad. Diseñamos webs que explican cada tratamiento con rigor, presentan al médico y llevan a una primera valoración.
Han hablado de nosotros













Más de 200 empresas nos han encargado ya su marketing.
Cuando rehacemos una web miramos tres números: velocidad, contactos y ventas. Si no mejoran, el trabajo no está terminado.
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diseños por página, uno para ordenador y otro para móvil. No programamos lo que no has visto.
Diseño
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cosas tiene que mejorar una web nueva: la velocidad, los formularios recibidos y los pedidos.
Lo que medimos
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pasos de principio a fin: estructura, diseño, desarrollo y publicación, con tu visto bueno en cada uno.
Proceso
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diseños reutilizados. Empezamos cada web desde una hoja en blanco.
A medida
Diseño a medidaAnimación3DTienda online
EspañaEuropaEl mundo
Quien se plantea un tratamiento de medicina estética investiga mucho y habla poco de ello. Lee sobre el relleno de ojeras o la rinomodelación durante semanas, mira fotos, desconfía de los precios demasiado bajos y busca sobre todo una cosa: un médico que no le deje la cara rara. Llega a la web con miedo a equivocarse, y lo que le convence es la sensación de estar ante alguien serio y prudente.
Al mismo tiempo, una clínica de medicina estética es un centro sanitario y su web es publicidad sanitaria. No se pueden anunciar al público medicamentos que necesitan receta, como la toxina botulínica, ni prometer resultados, y muchas comunidades piden el número de registro del centro en toda su comunicación. Una buena web convierte esas reglas en confianza en lugar de intentar sortearlas.
Casi todas las búsquedas nombran una zona de la cara o un problema concreto, rara vez un producto:
El problema concreto es la puerta de entrada, y la web tiene que responder ahí: una página por zona o problema que explique las opciones, sin anunciar medicamentos de prescripción ni prometer cómo quedará cada cara.
Lo que frena a un paciente prudente
Mucha estética, muchos tratamientos y ninguna cara. El paciente quiere saber quién le va a tratar, qué formación tiene y cuál es su número de colegiado. En medicina estética, la persona importa tanto como la técnica.
Precios de saldo, descuentos con cuenta atrás y packs de jeringas. Atraen a quien busca lo más barato y espantan al paciente que busca seguridad, que suele ser el que repite y recomienda la clínica a sus amigas y amigos.
Páginas que anuncian marcas de productos inyectables como si fueran una oferta más. Además de chocar con la normativa sobre publicidad de medicamentos, no le dicen al paciente nada sobre su problema ni sobre cómo se valora.
Antes y después con luces distintas, filtros o caras de catálogo. El paciente lo nota, y además la publicidad sanitaria no admite imágenes que induzcan a error. Unas pocas fotos honestas, con consentimiento, convencen más.
Errores que pueden salir caros en medicina estética
La toxina botulínica es un medicamento con receta y no puede anunciarse al público. Se puede hablar del tratamiento de las arrugas de expresión y de cómo se valora cada caso sin poner el producto en el escaparate.
Según la comunidad, el número de autorización o registro del centro tiene que figurar en su publicidad, y en algunas hay que pedir permiso antes de publicarla. Cada página de la web cuenta como tal.
Cupones, sorteos y «dos por uno» en tratamientos médicos chocan con la deontología y trivializan algo que tiene riesgos. Si quieres facilitar el pago, es mejor explicar la financiación.
Mezclar en la misma carta tratamientos médicos con otros de cabina, sin decir cuáles hace un médico. El paciente tiene derecho a saberlo, y la clínica gana credibilidad cuando separa con claridad una cosa de la otra.
Diseño web para otros sectores
Clínicas dentales Despachos de abogados Fisioterapeutas Empresas de reformas Inmobiliarias Talleres mecánicos Academias Asesorías y gestorías Clínicas veterinarias Restaurantes Centros de estética Instaladores de placas solares Psicólogos Empresas de mudanzas Estudios de arquitectura Hoteles y alojamientos Tiendas online Gimnasios Fontaneros Electricistas Cerrajeros Empresas de limpieza Empresas de climatización Peluquerías y barberías Ópticas Centros médicos Residencias de mayores Autoescuelas Concesionarios de coches Agencias de viajes Fotógrafos Fincas de bodas
SEO para clínicas de medicina estética GEO para clínicas de medicina estética Diseño web en España
Cada web resuelve un problema distinto. Unas tienen que conseguir llamadas, otras vender y otras explicar algo complicado. Saber cuál es la tuya lo cambia todo.
Ordenamos las páginas y lo que cuenta cada una, para que quien entra encuentre lo que busca en dos pasos y sepa qué hacer después.
Tipografías, colores y fotos elegidos para tu empresa. El objetivo es que alguien reconozca tu web aunque le tapen el logo.
Cuando el proyecto lo pide, añadimos 3D y transiciones cuidadas. Cuando no, la dejamos sobria. Decide lo que conviene a tu cliente.
Código propio y ligero. La web abre en un momento aunque la cobertura sea mala, y no se rompe con cada actualización.
Diseñamos pensando en cómo te van a buscar. Cada servicio tiene su página y cada página responde a una búsqueda concreta.
Tiendas pensadas para comprar desde el móvil, con el pago en pocos pasos, y un gestor para mantener el catálogo al día.
La mayoría de las webs salen de la misma plantilla, y se nota. Aquí tienes el mismo estudio de arquitectura antes y después: la web que tenía y la que le haríamos nosotros, con sus obras a toda pantalla y movimiento en cada tramo.
Simulación ilustrativa con fotografías de banco de imágenes. Cada proyecto tiene su propio diseño, sus cifras y sus plazos.
Ojeras, arrugas de expresión, labios, flacidez, manchas, calidad de la piel, caída del cabello. Cada página explica las opciones, cuántas sesiones suelen hacer falta, qué esperar después y cuándo no conviene tratarse.
Una ficha por médico con su formación, número de colegiado y forma de trabajar, y una página sobre la filosofía de la clínica: naturalidad, prudencia, cuándo decís que no. Es lo primero que mira quien duda.
La puerta de entrada es una consulta de valoración, no un tratamiento. El paciente la reserva en la web con un formulario mínimo y, si la cobráis, puede pagarla al reservar y descontarla después si se trata.
Escribimos en lenguaje claro y el médico revisa cada página. Datos del centro y número de registro sanitario donde corresponda, consentimiento para las fotos y ningún medicamento de prescripción anunciado al público.
Fotos reales de las consultas y del equipo, tipografía cuidada y mucho espacio, para que se note que es un centro médico. Apruebas el diseño completo antes del desarrollo, y el código se mantiene ligero para que cada página abra sin esperas.
5,0
34 reseñas en Google
«Trato cercano, eficaces y muy resolutivos. 100% recomendables.»
«Sin duda la mejor decisión que he tomado con el marketing.»
«Estoy súper contento con los chicos de Vértigo, Jesús y Raúl.»
¿No encuentras la tuya? Escríbenos y te respondemos en menos de 24 horas.
Hablar con el equipoPrecios orientativos o desde, siempre que no se presenten como una oferta engañosa ni se anuncie un medicamento de prescripción con su precio. Muchas clínicas publican el precio de la primera valoración y explican que el presupuesto se da tras ver al paciente, que es lo más honesto en medicina.
Hablando del problema y no del producto: arrugas de expresión en la frente, el entrecejo o las patas de gallo, cómo se valoran y qué opciones hay. El nombre del medicamento se queda para la consulta, donde el médico lo explica al paciente. Es más prudente y, además, más útil para quien lee.
Depende de tu comunidad autónoma. En algunas, la publicidad sanitaria necesita autorización previa; en otras basta con cumplir los requisitos e incluir el número de registro del centro. Lo tenemos en cuenta al preparar los textos, para que no tengas que rehacer nada después.
Revisar que cada una tenga consentimiento por escrito para publicarse en la web, y no solo para la historia clínica. Las que lo tengan, sin retoques y con la misma luz, pueden ir en la página de su tratamiento con una nota sobre cuántas sesiones se hicieron. Las que no, mejor fuera.
Contándolo en lugar de repetirlo: qué no hacéis, cuándo decís que no a un paciente, cómo planificáis los tratamientos en varias sesiones y por qué. Una página sobre la forma de trabajar del médico, con su propia voz, dice más que la palabra «natural» en cada titular.
Normalmente una, con secciones bien separadas: medicina estética, cirugía si la hay y tratamientos de cabina, indicando quién hace cada cosa. Así el paciente entiende qué es un acto médico y qué no, y la clínica concentra su marca en un solo sitio.
Revisamos tu web actual, o tu idea si partes de cero, y te decimos qué haríamos nosotros y cuánto costaría. Recibirás una propuesta por escrito.
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SolicitarNos pondremos en contacto contigo lo antes posible.